Esval recibe a las 44 futuras Mujeres Gásfiter y destaca su aporte a la gestión eficiente del agua
- hace 1 día
- 3 Min. de lectura
Esval dio la bienvenida a 44 las mujeres seleccionadas para participar en una nueva versión del programa “Mujeres Gásfiter: Talento que Fluye”, iniciativa que promueve la equidad de género y el desarrollo de las mujeres a través de la formación técnica certificada en gasfitería.
La actividad se realizó en el contexto de los 10 años de trayectoria del programa, y en una fecha significativa para el sector sanitario, tras la conmemoración del Día Mundial del Agua, instancia que invita a reflexionar sobre la importancia de una gestión responsable y eficiente de este recurso esencial.
Desde su creación, el programa se ha desarrollado gracias al trabajo colaborativo entre Esval, el Instituto Profesional AIEP, municipios y organismos públicos, permitiendo que más de 1.000 mujeres de distintas comunas accedan a nuevas oportunidades de formación, empleabilidad y autonomía económica.
Respecto a su motivación para postular, Katherine Salinas, quien hará el curso en la sede AIEP de San Felipe, indicó que “mis abuelos eran maestros, de ahí viene toda la tradición, soy mamá, soy ingeniera comercial y quiero tener una meta, creo que las mujeres podemos”.
Carla Rodríguez es de Viña del Mar y comentó estar “muy feliz y emocionada de haber sido elegida entre tantas mujeres, Me decidí porque tengo dos hijas y hoy en día es difícil tener un trabajo fijo con horarios que no me permiten ir a dejarlas al colegio y pasar tiempo con ellas”.
El gerente general de Esval, José Luis Murillo, destacó el impacto social de la iniciativa y su vínculo con el cuidado del agua. “Mujeres Gásfiter refleja nuestro compromiso con las personas y con una gestión responsable del recurso hídrico. Formar mujeres en este oficio no solo abre oportunidades laborales, sino que también contribuye a un uso más eficiente y seguro del agua en los hogares y comunidades”, señaló.
El programa aborda una brecha histórica en oficios tradicionalmente masculinizados, como la gasfitería, donde las mujeres han tenido menos acceso a formación técnica y certificación. A través de esta iniciativa, las participantes adquieren conocimientos prácticos en mantención y reparación de instalaciones sanitarias, además de herramientas para su desarrollo laboral.
Durante la jornada, se compartieron experiencias de mujeres que han sido parte del programa en versiones anteriores, incluyendo el testimonio de María Angélica Baez Zúñiga, participante damnificada por el megaincendio que afectó a Viña del Mar y Quilpué en 2024, quien encontró en la gasfitería una oportunidad concreta para reconstruir su proyecto de vida.
“Cuando se abrieron las postulaciones de Esval me interesó inmediatamente, sobre todo para ayudar a mis vecinos en la reconstrucción. Además, me ha servido económicamente, para independizarme, tengo mi propio horario, tengo más lucas. Con esto se puede mantener a una familia, lo importante es la actitud y cumplir a los clientes”.
Por su parte, Octavio Burgos, subdirector comercial de AIEP, comentó que "esta es una alianza en la que ya venimos hace tiempo trabajando con Esval, es un programa que nos llena de orgullo, prácticamente no hay deserción, lo que habla muy bien de los contenidos y el estándar con el que impartimos las clases".
Con esta nueva generación, el programa suma 44 nuevas historias de mujeres que decidieron aprender, reinventarse y asumir un rol activo en sus comunidades. Mujeres Gásfiter sigue creciendo a partir de experiencias reales, demostrando que entregar herramientas concretas puede marcar una diferencia profunda y duradera en la vida de las personas y en su entorno.




Comentarios